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Un fantasma en la lluvia...

"Hay dos cosas que un viajero siempre lleva sobre sus hombros como un chubasquero en las tormentas: ...y son la Soledad y la Libertad..."
Joao Sabugal.
Había llovido mucho durante esos días en la siempre gris Ciudad de México,pero esa tarde, durante la manifestación, las calles del centro semejaban ríadas amarillas de gente,(vestida de ese tono, porque el partido de su líder usaba ese color) ríadas que subían y bajaban para desembocar en el Zócalo,desafiando el plomo del cielo que amenazaba con reventar en chaparrón. Fué una tarde desalentadora para algunos: A pesar de ser otoño ya,un calor denso aturdía tanto como las inmensas bocinas de sonido con la voz del líder que repetía el mismo discurso que venía dando a la gente desde meses atrás,una y otra vez,y otra,como para fatigar y desesperanzar a los oyentes...(Orgulloso,el líder,de que sus dóciles seguidores no habían roto un sólo vidrio durante sus mítines y marchas,con su estrategia "revolucionaria",que superó,incluso, a Juárez,a Hidalgo,a Zapata,y a todos los héroes de la Patria anteriores a él,que si rompieron algunos cristales...) Oyéndolo,la gente sudaba,silente,como en un trance.Cuando terminaba de hablar,se cantaba el Himno,y todos quedaban confusos,aturdidos,pero nadie decía nada,porque lo políticamente correcto en ese contexto era simular estar muy animados y alegres ad nauseam. Pero los rostros y los cuerpos expresaban otra cosa. En los roces de la muchedumbre que partía a sus casas en el transporte público los cuerpos fluían y se evadían como si trajeran untado aceite repelente. Hacía calor y tristeza,pero la gente no se había dado cuenta. Total,"quizá mañana fuera la Revolución"...,o dentro de un mes,o un año,o al sexenio que viene... o nunca....Postergar apasigua el miedo pero causa pesar. Esa gente era la tristeza que fluía,parecida a un río en un mismo cause fatigado y que al salir por las bocacalles del Centro se evadía en un silencio más grande que las palabras.Les llovía por dentro sin saber porqué,mientras caminaban despacio,dejando atrás la plaza,el sonido ensordecedor de las bocinas gigantes, y los sueños y la vida...se iban, arrasatrando con fatiga los carteles dónde habían gritado sus esperanzas,sus pérdidas,su coraje...
Muchos
subían a los camiones que los habían traído de otros estados de México ,
doblaban con cuidado sus lonas para usarlas en la próxima
manifestación,o recibían
con apetito sus merecidas tortas de parte de algún diputado...En lo
personal,estuve ahí porque las injusticias que ví en ese país hicieron
que me acercara a algunos movimientos sociales de izquierda,en los que
conocí a Lore,y a su esposo Charly,cuando de la UNAM fuimos con los
ecologistas de Petatlán. Ahora
ellos me habían llamado para colaborar con la seguridad de la gente y el
líder de la izquierda mexicana,después de que el partido de la
ultraderecha había cometido un vergonzoso fraude electoral y se había
impuesto por la fuerza,en un gobierno espurio. Era importante vigilar
que no hubiese infiltrados que provocaran conflicto para justificar
luego la represión,y también lo era ver que el líder no sufriera un
atentado. Así que varios jovenes,nos distribuiamos entre la
gente,tomabamos fotos,cuidabamos a los niños que se perdían,o simulando
ser vendedores,estabamos cerca y alertas,cuando nos prevenían de algún
movimiento extraño entre los policías y los agentes secretos del gobierno.La Ciudad de México,es inmensa,y tristemente hermosa cuando le llueve,porque se vuelve más humana,dentro de su desmesura. La lluvia urbana del Distrito Federal es como un blues que fluye destilando los pesares hacia otros mundos posibles,o pasados,cuando la ciudad no era un espacio tan irracional y agresivo.
Esa tarde,un sol otoñal entibiaba un poco los edificios coloniales,mientras un vientecillo frío previo a la lluvia arrancaba carteles y nos arrinconaba bajo los portales del zócalo. Los jóvenes nos sentabamos en grupo,sobre la banqueta,para descansar un poco después de nuestra labor en la manifestación. Veíamos como pasaban los barrenderos llevándose la propaganda junto con la basura que había dejado la muchedumbre. Reíamos,mientras empezó a llover timidamente,porque tres de nosotros nos habíamos disfrazado de vendedores ambulantes,y la gente que pasaba nos quería comprar nuestra "mercancía":
-"De a cinco, de a cinco.... Para que no se les mojen las cabezas, para que no se les empapen,bara,bara...!"-empezé a gritar como broma... "Las capas de a cinco... Para que no se me mojen, para que no se me enfrien"-me secundó Lore. Y es que los ambulantes venden chubasqueros de plástico,deshechables, los días de lluvia en la Ciudad de México. Es cosa de vocear la venta en los portales,o en las salidas de las bocas del metro y se venden todos en un santiamén porque pocos proletarios usan paraguas en esa ciudad,ya que es de uso y costumbre esperar el fatídico instante en el que se suelta el chaparrón,para refugiarse en algún quicio cubierto,y compartir ese pequeño espacio con otros peatones ocasionales,yes que la mayoría prefieren calarse hasta los huesos o gastar sus cinco pesos en el plástico, antes que cargar todo el día con el "pinche" paraguas.
Y también es que,introspectivos, gustan de quedarse mirando cómo llueve,mientras las gotas se hacen gordas y tupidas sobre el asfalto,y los ambulantes gritan "de a cinco,de a cinco" y esperar a que escampe,y aunque algunos adelantados corran bajo la lluvia,basta con que uno sólo resbale y se de un porrazo en los charcos,para desalentar a los mirones , que se quedan ahí,solamente viendo cómo esos charcos se hacen cada vez más grandes, y cómo el agua adquiere cada vez mayor velocidad en su camino hacia las alcantarillas...

Porque cuando llueve sobre la ciudad de México no se puede hacer nada sino esperar. Sólo esperar a que Tláloc, el dios de la lluvia, se exprese a sus anchas...
Pero ese día,la lluvia no fué una lluvia cualquiera,sino que fué la protagonista de esa tarde singular en la que nos encontramos con el inexorable destino.
Pasó que al finalizar el mitín, charlando con los compañeros, esperaba yo a mi hermano Alonso,que había ido a tomar algo en el bar del hotel Majestic con su amigo Gómez,a un lado de los portales. Y entonces, ante el oscurecimiento repentino del cielo,el viento frío que brusco daba lengüetazos helados a banderas y faldas, y la voz grave y potente de los truenos que se acercaban,los compañeros se apresuraron a irse a sus casas.
La temperatura bajaba,y Alonso no salía del bar del hotel,y yo no podía entrar porque el guardia de la puerte me impidió entrar con mi disfraz de vendedora de chubasqueros.
Y además de todo,me moría de sed. Un tanto malhumorada, fué que lo descubrí sumergido contra la marea de gente que atravezaba la calle hacia las entradas del metro en el Zócalo. Ahí parado bajo la llovizna inicial,tan inmóvil y firme como para absorber todas las desgracias y castigos de un pueblo,con el alma brillandole con la pureza de los campos en la piel terrosa,y con una mirada soslayada de diablo,parecía conversar en silencio consigo mismo sobre lo humano y lo divino. Cruzamos una fugaz mirada y lo supimos: dos temperamentos fuertes nos encontramos y eso se reflejó en un relámpago que dejó un reguero de estática a su paso.
Lo siguiente, el aguacero...

Dos minutos después,mi hermano Alonso y su amigo Gómez, salieron del bar,y entonces el muchacho inmóvil avanzó hacia Gómez de prisa y sin más lo detuvo de la manga,y sin importarle que el chubasco le empapara los raidos huaraches,detuvo al político para decirle algo en voz queda. Mientras,Alonso me daba las llaves de la moto,y me decía que iba a acompañar a Gómez a una junta con otros médicos, para ver como estaba el asunto del dengue en el sureste mexicano. Pero yo me moría de sed y le pedí unas monedas a mi hermano para comprar algo que me hidratara,tal vez un helado de limón... Alonso nunca me ha tenido paciencia,así que me dijo que no tenía monedas,y me embromó diciendo que bebiera lluvia... Mientras tanto,Gómez había hecho a un lado al muchacho de mirada de diablo,y había hecho parada a un taxi verde que frenó derrapando en un charco. Mi hermano y el diputado subieron al vehículo y partieron sin más. La moto estaba estacionada a cinco o seis manzanas de distancia,debido a la manifestación y el chubasco era cada vez más intenso... Fué entonces que el joven indígena me tocó suvemente el hombro. Al volverme,Moisés me extendió su única moneda de 10 pesos para que calmara mi sed...
Fué en ese sencillo acto que comprendí que la lluvia en México es además de hermosa,mágica,y es que a veces,cuando cae con furia y viento,pareciera que los semidioses antiguos retornan del Mictlán,y dan a algunos mortales,el don de la amistad...
Moisés era indígena mixteco, y aparte de la moneda con la que pagó mi helado,no tenía más dinero para regresar a Oaxaca.
-Este viento es malo- musitó con con los ojos bajos- Allá cuando el maíz está tierno y llega este viento, lo maltrata y no sale bien la cosecha...Así está cuando esta bueno-y levantó la mano por encima de mi cabeza-. -Y así queda de chaparro y feo cuando llega el viento malahaya-y se puso la mano en su frente,desolado...

Su mirada dejó de ser de diablo,para volverse la mirada más triste que yo hubiese visto antes. Pero imposible consolarlo,puesto que previó mi gesto y entonces,respiró hondo, lenvató la cara hacia la lluvia y continuó sereno:
-Cúando llega el viento allá,todo se cae. las hojas del cacao, las maltrata,daña a todo tipo de plantas,al cafetal,a las flores,todo...
-Si,el cacao es muy delicado-le dije.
-Tu que sabes del cacao?-me preguntó seco.
-Mi papá fué ingeniero agrónomo,y me contaba cosas...
-Si? -Pensó un rato,y luego musitó-Yo vine aquí buscando a un ingeniero que me ayude.
-Necesitas ayuda en el campo?-pregunté curiosa.
-No,allá no-dijo lacónico y luego agregó- Cuando el tiempo está bueno en mi tierra,las flores y los árboles y el café,se pone todo verde,las flores son blancas...y huele chingón,a cefeto. No aquí que apesta a disel.
Ambos sonreímos.
-Cuando te regresas a Oaxaca,Moisés?
Soltó una risita burlona,y miró lo úlitmo que quedaba del helado en mi mano.
-Pero si acabo de llegar,güera,y ya me estás corriendo...No ves que me duelen las patas de venir andando desde allá? Deja tomo un respiro siquiera...
Apenada le extendí el barquillo vacío:-No querías helado,verdad?
Ambos reimos y se comió de un bocado la galleta del barquillo.
Y luego dijo desolado:
-En mi tierra hay hambre también,como que un viento más cabrón ya tiró todas las flores,las semillas tiernas las apachurró en el lodazal,las plantas quedaron sin hojas y sin frutas,y hasta las iguanas y los pájaros se fueron a la chingada,güerita...A su paso el mal aire destruyó los techos de las casas, maltrata los campos,mata los hombres y viola a las mujeres...Y entonces nomás queda venir aquí a pedirle ayuda a un pinche diputado pendejo que no sirve para nada,o a buscar a un fantasma...
Se quedó en silencio,con la mirada húmeda y fija en el horizonte de la lluvia.
Después de unos minutos así,la curiosidad le ganó a mi prudencia,y le pregunté:
-Qué fantasma buscas? A qué te refieres?
Mi voz lo hizo emerger de sus pensamientos.
-Es que a mi novia la metieron presa. La apañaron a la altura de la prepa 7 de Oaxaca. Ella estaba entre las mujeres que hacían la radio Caserola,de la Appo,y la última vez que la vieron fué tratando de soltarse de nueve policías ojetes que la madrearon y se la llevaron... Luego me dicen que la liberan si pago una fianza de dos millones...pues de dónde saco eso?...No nos quieren a los indios...muertos nos quieren...y nos han vuelto más y más ilegales que antes...como para matar por eso,no güerita?
Moisés retomó esa mirada de diablo soslayado y quedó en un silencio opaco.
La tormenta arreció,el agua ya nos mojaba los pies,y el frío,y la vida nos calaban dentro.
-Y el fantasma?-atiné a preguntar...

Moisés reaccionó de su amargura,y buscó en su morral,hasta que por fín sacó un paliacate,que desenvolvió con sumo cuidado.
Y me enseñó el tesoro que guardaba mientras me explicaba:
-Mi madre,cuando niña,conoció a un ingeniero ruso o gachupín,o algo así,que le dió esto a mi mamá para sacarla de un apuro,pero el tal Gómez dice que esto no vale nada...que el comunismo y la Unión Sóvietica ya "valieron madres"...
Vi fascinada lo que envolvía el paliacate: era una vieja medalla soviética de la órden de la Estrella Roja con las siglas CCCP (URSS), y grabados en ella,un lema en ruso y una hoz y un martillo diminutos...
-Cómo se llama el ingeniero que buscas?-dije cuando logré asimilar la impresión.
-Se llama,o se llamaba,porque a lo más ya es difunto, Juan o Joan,o Joao Sabugal...creo...
En el silencio que siguió al nombre de mi padre,fué que noté que el diluvio había decrecido dejando una lluvia fina y persistente,como ese llanto manso que se vierte en los cementerios abandonados...
-Si-dije acurrucándo la medalla en mi pecho-...mi padre ya murió...
La niña Iguana...
Para Mozz.A María Garroba le decían así porque desde muy pequeña tuvo costumbres arborícolas,y gustaba de trepar a las altas copas de los árboles a comerse los mangos y los zapotes más dulces, aferrada a las ramas,y también pasaba horas tumbada al sol sobre la piedra grande del río,jugando a las matatenas o nomás viendo a las mariposas, o igual a las iguanas que son excelentes nadadoras, si en su timidez sentía algún peligro saltaba al agua, se sumergía y huía nadando hasta llegar a refugiarse tras la falda de Baldomera,su madre.
Esteban y Abelina,sus abuelos,la habían apadrinado con sal gruesa y humito de copal,porque sabían que hay animales en la Mixteca,que no son animales,y niñas que no son niñas,sino nagualitas, muchachas de magia,que de viejas serán las curanderas,porque tienen la sabiduría.
Y sí...María Garroba,la tuvo.
A veces, la niña-iguana acompañaba al viejo Esteban por los caminos solitarios, y él le contaba a Joao en un misterioso murmullo,como se le había afigurado ver a María Dominga cuando tenía unos 4 años, transformarse en garrobita azul y correr rapidamente en la espesura del monte,para encontrarla una hora después,ya vuelta niña, asoléandose sobre la piedra grande de la milpa y comiendo elotes tiernos...
Y es que las iguanas mexicanas son de un matiz azul-verde brillante cuando son jóvenes,pero la verdadera magia de las iguanas, al igual que cualquier reptil es su misteriosa belleza. Y eso,a los diez años,lo sabía María Dominga,que se fascinaba por la luz del sol en esa tierra caliente que daba vida a las ardillas coloradas que trepaban entre chillidos por los cacaotales,o por el tímido armadillo que se acercaba a beber agua del río, bajo la sombra del colorín,o pasaba horas viendo a las hormigas arrieras haciendo su mudanza cambiando de agujero a todas sus larvas, cuando el río venía crecido por las lluvias y las veía buscando hojitas tiernas para tener reserva de alimentos, porque allá los temporales duran muchos días y no podrían salir a buscar entre el lodo su comida...
María Dominga se quedaba inmóvil,oteando al ocelote desde una rama alta,esperando que cayera en la trampa que le ponía su padre,Silvestre,para luego ver a éste curtir la piel del gatote hirviendo la cáscara de la parota y del nanche más un puño de cal,y luego mirando los tendederos,donde se dejaba el pellejo del felino varios días para que se quedara limpio y sin pelo. Y por último,veía a Silvestre cortando ese cuero para coserle con él, una funda de machete al ingeniero Joao, y unos huaraches nuevos, y suavecitos, a María Garrobita,porque ya era su cumpleaños 11...
Pero un día,bajo un sol diferente y turbio,María Dominga caminaba por el espeso y verde monte cuando algo la hizo parar en seco: Con espanto vió como las iguanas de los árboles quedaban ateridas por un frío inusual,y quedando agarrotadas,asemejandose a palos secos,perdían la adherencia a sus ramas y caían como plomos por decenas,y estuvo a punto de que le cayeran encima si no corre,y corrió veloz,porque una cosa es que te caiga un zapotazo de 50 gm, otra muy distinta que te caiga un garrobazo de más de 5 kg en la cabeza... Los talegazos que se daban las iguanas ateridas al caer de las altas frondas sparecían mortales,sin embargo,algunas revivían al momento,y aturdidas, echaban a correr entre los matorrales...

María Dominga supo que ese frío era presagio malo,y estuvo más segura de eso cuando escuchó gritos en castilla de unos hombres, a los que creyó Iguaneros con sus perros criollos, adiestrados para atrapar las iguanas y que solían ir al monte antes de las lluvias a descuevar los huevos de los reptiles... Pero no lo eran,porque una secuencia de balazos rompió el viento,y una parvada de aves asustadas voló hacia el sur...La niña trepó en segundos en el árbol más alto y desde ahí vió a los burros de Esteban muy inquietos y revolcándose en la tierra junto a Silvestre y su hermano mayor tendidos en el camino...Y más allá vió el humo de la milpa ardiendo,y a los soldados violando a su madre...
María Garroba permaneció inmóvil,aferrada a la alta rama de aquél árbol hasta que los soldados se fueron,cuando una lívida luna asomaba entre la lluvia vespertina. Entonces bajó del árbol y trémula y débil se acercó a lo que quedaba de su casa,y quedó como una piedra al ver a su hermano mayor y a su padre muertos...y entonces escuchó lejanos los llantos de sus tres hermanitos,y fué a por ellos,y ahí vió a su madre tirada y sangrando a un lado de la paina del cacao,le tomó la mano con miedo,y entonces Baldomera abrió los ojos,y suspiró. María Garroba sonrió: su madre estaba viva aún. Entonces,como pudo,logró acostar a su madre en la paina y la cubrió con el sarape de los burros,sucio,pero mantendría caliente a su madre.Luego,llevó a sus hermanos pequeños a su árbol preferido,y los subió a las ramas más seguras,y los amarró a ellas. La lluvia del temporal arreciaba por ráfagas,pero a María Dominga eso no la detuvo,sólo dió un beso a su mamá,luego se quitó sus huaraches nuevos,y sin más echó a correr por el monte,y cuando se sentía perdida,trepaba a un árbol y oteaba la lejana luz de la fogata del campamento del ingeniero ruso...
Llegó hasta ellos cuando el temporal por fín rompió en tormenta. Esteban la descubrió temblando,aterida y empapada. Pero la niña era sabia,y pudo tener la calma de describir lo que había visto mientras abrazaba y frotaba,una y otra vez nerviosa y conteniendo el llanto, los huaraches nuevos que le había hecho su papá,que ella quería tanto y que ahora estaba muerto... De inmediato Joao cargó a la niña y subió con ella a su caballo, y a echaron a galopar para ver si era posible salvar la vida a Baldomera y a su bebé...

Llegaron cuando la luna se asomó en la noche escampada del chubasco,y al llegar vieron a la vieja Abelina junto a la paina donde yacía Baldomera sollozando de rodillas en el barro,,abrazando a sus nietos,mientras dos de los tíos,chavales de 13 o 14 años,trataban de envolver en petates-esteras que se usan como mortajas-a los difuntos. Tras Joao llegaron los otros hombres,que ya se encargarían de dar dignidad a los fallecidos,mientras Joao asistía a la agonizante Baldomera. Entre llantos,Abelina reaccionó por fin,y puso tres candelas a su hijo y a su nieto mayor muertos,como velorio. Pero Joao tomó las ceras,y un quinqué que los hombres llevaban,y con esa poca luz,se dispuso a practicar una rudimentaria cesárea a Baldomera, sobre la paina del cacao,entre aves de corral,dos cerdos, y algunos perros errando a sus anchas entre las cenizas de la milpa y el cobertizo semiquemado.
Debió apurarse,porque era peligroso para todos permanecer por ese rumbo del sur donde los sorches del gobierno andaban patrullando para matar más gente. Mi padre era uno de los mejores médicos que yo he conocido. Bondadoso,pero con una sangre fría admirable,cuidaba de la salud física de sus pacientes,pero también,siempre,veía por su salud espiritual. Altruista y valeroso,hacía como médico clandestino, el bien que no alcanzaba a hacer como luchador social. Y a eso había ido a Guerrero,a enseñar a los rebeldes de la montaña primeros auxilios para los heridos en plena sierra,y quizá algo de teoría marxista,o algunas técnicas de guerrilla.
Como Abelina ya no veía bien por su edad y por las lágrimas,fué María Dominga la que hizo de enfermara en el imporvisado quirófano rural,apartando a las gallinas y acercando más la candela a las manos del médico que limpiaba la herida que la bayoneta había causado a su madre,y luego acercó erinas y desinfectante a Joao mientras él hacía el corte para extraer al bebé que nació tan chico y morado como un camotito de monte. Todos creían que estaba muerto,pues no lloró. Pero Joao le sopló en la boca y le masajeó el pechito y el niño resolló fuerte y lanzó un chillido que partió la noche serrana. Coser y curar las heridas de Baldomera ya fué más difícil,pero aún así,cuando las candelas ya tenían medio dedo de pabilo,Joao concluyó las curaciones,y los hombres habían enterrado ya a los finados.
Y asi fué como Maria Dominga y Joao salvaron la vida de madre e hijo...
Con el sol en alto,fué que unos compañeros llegaron con la nueva de que a Genaro lo habían metido preso,así que prestos,pusieron a Baldomera en una camilla de campaña,y partieron todos lejos de ahí,antes de que volvieran los soldados,y se fueron huyendo por la sierra de Atoyac,cruzando los barrancos del Toro muerto y eludiendo a los soldados que estaban apostados en El Quemado,torturando a la gente, y así, vadeando el Verde Rico y Coronillas,donde recogieron a dos campesinos malheridos que Joao curó como pudo, no pararon sino hasta llegar a Tlacotepec,donde Joao conoció al profesor Lucio Cabañas que ahí dialogaba con los hombres, por lo pronto...

Y de ahí,Esteban cargó con llas mujeres Abelina, Baldomera,y María Garroba y a los niños en sus tres asnos, y se fué lento pero a paso sin pausa hasta llegar con los primos de Oaxaca,donde se quedaron ocultos durante dos generaciones. Antes de partir,María Dominga fué con el médico Joao y le dió un ramito de florecillas de cacao algo marchitas como modo de darle las gracias. Entonces Joao,enternecido con la niña-iguana sacó lo único de valor que cargaba encima: su medalla de la órden de la Estrella Roja,(en ruso: Орден Краснoй Звезды) que había ganado en Moscú,con el doctorado honorario de ciencias e ingeniería, y por sus servicios distinguidos a la Unión Soviética de Inteligencia en tiempo de paz. La medalla era una estrella pentagonal roja esmaltada, con base metálica blanca y las siglas CCCP (URSS), rodeándole el lema "Proletarios de todos los países, uníos!". Y bajo la estrella se situaba la hoz y martillo...
Joao portaba la Orden en el lado izquierdo del pecho bajo la zamarra y sobre el corazón,junto con las fotos de su amada Lucía.Joao puso la medalla en las manos de María Dominga y le dijo que ella la merecía por valiente e inteligente al salvarlos a todos, y que por eso era un honor para él dársela. Y quizá algún día,esa medalla la podría sacar de apuros...
Luego,Joao, Raúl y otros dos compañeros,partieron en un viejo estudebecker a toda velocidad por entre las brechas hacía la carretera,mientras María Garroba,apañando con fuerza la Estrella Roja en su manita morena,trepó en segundos al árbol más alto y desde ahí quedó viendo inmóvil,como una iguanita,al coche de Joao hasta que se volvió un punto en la distancia...
.

Chocolate amargo...

Hay vicios que dan tanto gozo,que unen...
Y Silvestre,Raúl y Joao fueron atados por uno de esos, en aquellas tardes apacibles de la Mixteca,cuando sentados a la sombra de un colorín,daban gustosos sorbos a una jarrita de barro de San Bartolo,que tenía pintado en su vidriado un alebrije verde con forma de iguana.
Y es que también se daban el regalo de la vista: los azules y verdes más puros de la cañada, y la luz vespertina tapizando la sierra. Pero el vicio en sí,era saborear esos cortos tragos espesos del único alimento que al fundirse en la boca,inunda el paladar de las más placenteras sensaciones que dejan un postgusto duradero y persistente en la memoria,a tal que Joao jamás olvidó la satisfacción que daba el sabor de ese chocolate bebido en compañía de sus amigos mixtecos... Y eso se debió,tal vez, a que era "bebida de los dioses" como lo llamaban en los mitos-theobroma cacao,su nombre botánico-,o quizá fuera gracias a la serotonina,al acetil, y a la cafeína que contiene el cacao...Y era lógico,ya que sólo de saborearlo lentamente,o aspirar de modo profundo su aroma,para después desmenuzarlo con los dientes y labios y lengua, se pueden sentir los infinitos matices de una dicha sensual,como si fuera una dulce oleada invisible de calidéz,o como una pequeña probadita de lo que podría ser el paraíso...Seguro es que el campamento estaba situado en el rincón más profundo de la plantación cacaolera del alemán,en la"merita" frontera entre Guerrero y Oaxaca,pero lo cierto es que en ese punto de la Mixteca,se juntaban los caminos de muchos campesinos indígenas y meztizos que llegaban de los alrededores porque querían luchar por un poquito de justicia y un futuro digno para sus niños...
Esteban Rojas,de 86 años,era el encargado de llevarles los frijoles,la tortilla, el téjate y el pozonque que les hacía Baldomera para reconstituirles las fuerzas a todos los compañeros que terminaban exaustos después de los intensos entrenamientos en el monte. ( El téjate es una bebida fría, elaborada a base cacao,con semillas tostadas de mamey, maíz desquebrajado, miel, y una flor llamada "rosita de cacao" que le da el regusto).
Esteban era el abuelo de Baldomera,y había guerreado al lado de Emiliano Zapata,y luego de la tragedia de Xinameca,se
unió a la guerrilla de los hermanos Vidales,hasta que fué preso en
Iguala,por andar quemando iglesias y colgando cristeros...Pero
ahora sus días ya no eran de tanto sobresalto, y lo más que hacía,era
llevar a lomo de recua,escondidos en los costales de semilla de
cacao,algunos Kaláshnikovs 47, o los G- 3, y las .38 súper,o .9 mm, de
fabricación soviética,y es que a
Esteban no le temblaba nada cuando pasaba por los retenes,a menos que el
ingeniero Joao hubiera guardado en los costales esas "móndrigas"
salchichas emulgel HP1000,porque esas si hacían sudar al más cabrón...Pero
Esteban no se arredraba,y menos andando esos caminos mixtecos al lado
de Abelina,su mujer,que tenía más "tompiates" que muchos cabronazos de
la Sierra...Así que el viejo Esteban no le iba a mostrar su miedo a
Abelina a esas alturas.Y quizá por ese valor, los dos viejos fueron los primeros correos voluntarios de aquella incipiente guerrilla,que cruzaban de un poblado a otro al lomo de 6 sus burros, seguidos por sus 4 perros,llevando fusiles y granadas a los insurgentes, y la buena nueva, a las rancherías de la montaña, de "la alzada que se veía llegar prontito"... Aunque ese "prontito" se tardaría tres años,más una matanza en Tlatelolco,para llegar por fin...Y es que en México el tiempo pasa de manera diferente que en otros paises,ya que allá se vive un tiempo perezoso marcado por una resignación ancestral, y su gente no tiene ninguna prisa por lograr la justicia y la libertad...Por eso,y más,para Joao todo era sorprendente en esas tieras mexicanas,por ejemplo,era hermosa la infinita variedad de cacaos aromáticos mexicanos,que iban desde el florido (con sabor a flores), el frutado (sabor a frutas), el condimentado (sabor a especias)el amargo (intenso y fuerte) y el dulce,tan suave que va dejando un postgusto envolvente y sensual en el paladar ,pero con una ligereza que no tenía ningún otro chocolate en el mundo.
Joao decía que así sabía México: A chocolate.

Y envió a Lucía algunos paquetitos de regalo,con mensajes que decían: "Mon amour, tous les petits morceaux de chocolat que vous prenez à votre bouche, pense que c'est une mine d'embrasser..." (El chocolate inspira,no hay duda...)
El viejo Esteban se doblaba de risa cuando contaba como los curas de la Mixteca se pusieron de acuerdo para regañar a los feligreses desde los púlpitos,allá por los años 20s,por "tragar tanto chocolate",y llegaron a prohibirlo y a excomulgar al "indio patarajada que tuviera ese vicio",y es que los curas lo consideraban afrodisíaco,y un peligroso excitante de los sentidos,y de las entendederas, que podía llevar a los hombres y a las mujeres al "pecado"...
Y luego,el viejo zapatista perdía la mirada en el verdiazul de los cerros y contaba la bella leyenda con voz queda:"....Como un vuelo de viento,descendió en la luz de la luna el dios. Aquí llegó,solamente. Y enseño a los pueblos la ciencia y la medicina,y la música...Luego de tan contento de vernos muy aplicados,nos regaló un arbolito santo de flores rojas,el queachahuatl...
Y fué plantado y alimentado con lluvia hasta que nacieron sus oscuros frutos. Entonces el dios llamó a la diosa Xochiquetzal y ambos enseñaron a la gente a recoger las vainas,a tostar el fruto,a molerlo,y a batirlo con agua en las jícaras para volverlo xocolatl, bebida que antes,solamente era para los dioses...

Y ese fué el regalo de Quetzalcóatl a sus niños,los que flecharon al sol...
Y cuando se enteraron otros pueblos,envidiaron el don del dios, e invadieron las tierras para apropiarse de las amargas habas de cacao, luego,esos saqueadores,llamados mexicas,como enloquecidos de xocolatl, le añadieron chile rojo para volverlo como fuego,y luego le mezclaron el polvo de los huesos machacados de sus antepasados para ponerse aún más locos...
Y después tomaron las semillas y las vieron como dinero,y por el mes de abril,esos querreros mexicas se pintaban la cara con chocolate y sangre de perro y serpiente,y volvían a la Mixteca a robar más cacao,y a cazar hombres mixtecos, para luego llevarlos a sus dioses de piedra y arrancarles la vida...
Pero Abelina tenía su propia versión acristianada de la história del cacao: Decía la anciana que había sido un diablo llamado Hernán,que había robado las semillas al arcángel Ocho-viento,que logró flechar el costal del ladrón,y por ello,en su huída,las había ido tierando de su costal roto...Y habían caído esas semillas desde la Mixteca,hasta el Soconusco...Y por ello el diablo manda a sus demonios a buscarlas,llámense estos aztecas,conquistadores españoles,ratas del gobierno,pero sobre todo,gringos de la Nestlé...Y es por eso que el xócolatl a veces sabe tan amargo..
..Pero tanto Abelina como Esteban coincidian en que era muy importante para los cosechadores de cacao,mantenerse célibes durante 13 noches y al llegar a la noche catorcéava, podían hacer el amor a sus mujeres y luego proceder a la cosecha del cacao...Porqué razón? Cosas que el sólo el diablo y los viejos saben...
Y lo que todos si sabían era que una taza de xocolatl eliminaba el cansancio y estimulaba las capacidades mentales.Como si el xocolatl fuera una fuente de sabiduría espiritual, de energía corporal y de potencia sexual a tanto que aún en algunos poblados es una de las bebidas favoritas en las ceremonias nupciales y en los velorios...Cuando Hernán Cortés lo probó,decidió explotarlo comercialmente,y por ello,codicioso y voraz como antes lo fueron los aztecas,se adueñó de todas las plantaciones de México...
Y luego se lo apropiaron los curas católicos,y más tarde los hacendados porfiristas,y por último las trasnacionales...Demonios que han ido destrozando la Mixteca,que aún formando cooperativas agrarias,no pudieron enfrentarse a los monopolios de las trasnacionales,a los huracanes,a las sequías,a los acaparadores, y a la escoba de bruja...Y cuando las quejas y alborotos de las coperativas agrarias cacaoleras,estallaban,el gobierno reprimía con más rigor aún a los pueblos originarios,cerrando caminos y prohibiendo el comercio informal milenario y favoreciendo la formación de monopolios gringos,suizos,y alemanes para que se apañaran de todas las plantaciones,como finalmente lo hizo la Nestlé-Carnetion,apoyada por el gobierno gringo, que impunemente en sólo tres años,se llevó casi cincuenta mil cargasde frutos, de dos toneladas cada una, para elaborar cocoa para sus soldados gringos,y luego,al dejar secas las plantaciones y estallar la guerrilla mexicana,se llevó los injertos de los mejores cacaos a África para sembrarlos allá y esclavizar impunemente a los niños negros, hasta nuestros días...
Y
es que el árbol de cacao suele gastarse con el calor excesivo,pero
también con la humedad prolongada. No puede estar directamente al
sol,por ello,siempre se le planta al lado de otro árbol más alto,llamado
el atlinan,o "madre del cacao",ya que le da sombra contra el ardor del
sol con su follaje...El cacao solía crecer bajo la caoba,el yaguaguit,y
la ceiba,pero la explotación de maderas finas por las madereras
gringas,también destruyó esos bosques de maderas oscuras y recias...La
sobrexplotación también mata al delicado cacao: Suelen hacerse dos
cosechas,una en junio, y otra en diciembre,para que sus frutos puedan
fermentar,que le aparecen en el tronco hasta las ramas,en una especie de
vaya roja,con gajos blancos que envuelven el tesoro de los
granos...Pero cosechar tres o más veces al año,causa que el generoso
cacao se plague y seque... (Y eso pasó en Mexico,que durante
décadas,Nestlé aprovechó el vacío legal para acaparar la plusvalía en el
cacao y la mano de obra esclavizante de pagar 5 pesos por jornada,y
provocando la asfixia de los pequeños productores locales-el precio que
reciben los cacaoleros del Soconusco,por ejemplo,no se ha modificado en
40 años mientras que en el mercado internacional ha subido -según
algunas fuentes- hasta un 500% en ese tiempo-,y de ese modo,la Nesatlé
hizo crecer su monopolio adueñandose de las pequeñas chocolateras
mexicanas,como fué el caso del chocolate Azteca,el Abuelita,y muchos
otros...)Los cacaos criollos y el guayaquil son los más sabrosos y los
más vigorosos,ya que ambos generan granos de primerísima calidad con
altos niveles de aroma y sabor por lo que se les denomina "cacaos
aromáticos",pero los amazónicos, el calabacillo, el criollo clonal y el
ceilán son más comerciados por la rapiña de la Nestlé, la Hersey y
Rocher,por ejemplo, por su barata producción. Y entre tanto injerto
experimental del monopolio gringo Carnetion- Nestlé,y cruce genético en
sus laboratorios, todo el chocolate-y el café- que Nestlé re-vende en
México,por ejemplo,ya es transgénico...
Mi
papá contaba que la magia del chocolate está en su proceso químico: son
las bacterias y las levaduras del aire,las que causan que la pulpa que
rodea a los granos multiplique su concentración de azúcares,que al
aumentar con la fermentación su temperatura,provoca que en el interior
de cada grano suceda la alquimia,y cambie el fósforo en theobromina,y el
calcio se modifique en taurina y,y empiezen a crearse los flavonoides
que al oxidarse en aminoácidos,se hacen precursores del aroma, reducen
el amargor,y le dan el color marrón...Y todo depende de esa fermentación: si el calor no es suficiente,el cacao adquiere un sabor de patata cruda,y es atacado por los hongos...Para evitar los parásitos como la perniciosa Crinipellis,mejor conocida como la escoba delas brujas,en la Mixteca se usaba recoger un lodo rojo y cubrir los granos con él,para luego rastrillarlo al sol en unas grandes camillas o bandejas de madera.Pero pasó que en los años 60s del siglo pasado el hongo de la escoba de brujas,llegó a tierras mexicanas desde el Caribe, causando pérdidas de más del 70% en la producción...Ese hongo mata las flores,la fruta, pues sus vainas se ponen flacas y retorcidas,como enjutos y amargos bastones de escoba vieja...
Se reproduce el mal por basidiósporas que el hongo lanza en la oscura humedad de las noches...Esporas malignas que son llevadas por el viento,los insectos y el agua hasta muy lejos...para infectar hasta el último rincón mojado y sin luz de los cacaotales...En la Mixteca, en el 66 todavía se rociaba sobre los granos esa arcilla roja y luego eran rastrillados largo tiempo en esas enormes bandejas,como modo de que el cacao no enfermara de la escoba de las brujas.. .
...Bueno,pero lo que desde un principio quise contar es que fué en una de esas bandejas para el rastrilleo de las semillas del cacao, que Baldomera parió a su séptimo hijo,mientras todo su cuerpo herido y doliente,se teñía de barro rojo y se aromaba a chocolate amargo...
La gente de la lluvia...

...Son de allá,de donde el cielo está tan cercano a la tierra,que los crepúsculos les rozan la cara... Nacieron de la furia del temporal sobre las altas rocas, eran agua forjando raíces en las ásperas arenas hasta alzarse como los majestuosos árboles de la Sierra. Son hermanos de los espíritus del temporal,de los duendes de los ríos,de los chaneques de las ruinas...Es la gente de la nubes... Los abuelos saben este secreto: los del pueblo de la lluvia fueron bajando desde la cumbre de Apoala,como girones de nube sobre los árboles sagrados...así bajaron por el río de los linajes,guiados por Ocho-Viento,el flechador que retó al Sol en un duelo a muerte.
El guerrero,en una lucha que parecía perdida para él,disparó sus flechas contra el astro, mientras el Sol le achicharraba con sus rayos... Pero cuando llegó la tarde, Ocho apuntó certero su última flecha: y en ese momento el Sol cayó herido de muerte pintando de rojo el ocaso en una corta agonía, y débil,el astro se ocultó tras la Montaña...Como el flechador sabía que el Sol renacería al día siguiente por su condición divina,apuró a su gente para que en una noche se asentaran y cultivaran sus milpas y sus cacaotales...De esa suerte,cuando el Sol renació,nada pudo hacer,y con honor reconoció su derrota,y aceptó germinar con su luz las siembras de ese pueblo que se convirtió en dueño de la región de Mixtecapan...
Y así fué como los Nuu Savi fueron sembrando su simiente de maíz y cacao por todos los rumbo de la Sierra Madre del Sur,entre los pinares y los ocotales de la montaña hasta llegar a tierra caliente,en la costa...
Y desde allá,desde la peñasquería,donde el cielo se escurre en torrente,los Nuu Savi podían divisar todas sus tierras nuevas y sus ríos aún jovenes,ríos que ahora se llaman en castilla y nahua: Balsas, Tepalcatepec, Papagayo, Ometepec, Verde, Atoyac, Tehuantepec...Y es que era de ellos la montaña hasta la costa chica del mar. Y toda su tierra roja y amarilla de las fértiles pedreras les regalaba sus frutos a la llegada de la estación lluviosa... Desde Metlatónoc hasta Zihuatanejo,desde Putla hasta Juchitán,y desde Huautla hasta Huatulco, los Nuu Savi fueron yéndose para nombrarse distinto : tlapanecas,amuzgos, triques,zapotecas, mixes, zoques,tlapanecos, chontales, tzeltales, tacuates,tzotziles y choles...pero quedaron siendo los mismos,ninguno olvidó su orígen común de nube,ni su dignidad de hijos de la pedrera y del pinar de la montaña...Por las cimas y las hondonadas de la Sierra Madre del Sur,que corre paralela al océano Pacífico y al oriente de las comarcas de Guerrero y Oaxaca,el pueblo de la lluvia afiló sus flechas míticas,domeñó a los ríos caudalosos y en esos terrenos escarpados y fragosos fueron sembrando, desde las aguileras de la Yacuana hasta los más bajos ramales del río Atoyac,donde el clima ardiente y la resequedad del terreno no daba más,ellos sembraron el xocolatl amargo y los elotes solares...
Así
fué que en los primeros tiempos, ese pueblo creció, sembrando y cazando
por todos los rumbos de Mixtecapan, a todo lo largo de las agrestes
regiones de la Mixteca Alta, de la Tierra Caliente y de la Mixteca
Baja...Y eso es lo que contaron en su dulce idioma, los abuelos de Raúl Cabañas a Joao,que había ido con Raúl,(el joven ingeniero en mecánica agrícola por la UACH), a la Mixteca para hacer un estudio sobre las plagas de la moniliasis y escoba de bruja
a las plantaciones de cacao en Cintla, Tepetlapa y Azoyú y más al oeste...en Cuautepec y en Ayutla de los Libres... eso dijeron,pero la realidad era otra.
Y es que si los rapaces europeos, los caciques traidores y los gringos carroñeros no hubiesen tenido ese pacto silencioso y cómplice entre la iglesia y las oligarquías para cometer las matanzas secuenciales de mixtecos, desde la Conquista pero, sobre todo, a finales del siglo XIX y durante el siglo XX, patrocinadas por quienes se apropiaran de sus tierras para fundar sus industrias cafeteras, de cacao,de caña, ganaderas,de tabaco, etc. Hoy los indigenas mexicanos no serían migrantes esclavizados por los gringos,o cadáveres sepultados en fosas clandestinas para la limpieza étnica ordenada por los gringos al miserable gobierno mexicano, y serían los indígenas los dueños y señores de esa tierra llamada México...
Y es que desde los 70s en el siglo XX,hasta hoy en día,la mayoría de los pobladores mixtecos migraron para emplearse como jornaleros en Estados Unidos,ya que fueron despojados de sus tierras mexicanas,y marginados al hambre por las mismas empresas gringas depredadoras como la Nestlé o la Cocacola,y desde entonces, hasta estos días,esos "braceros ilegales" han sido la principal entrada monetaria para las mujeres,los viejos y los niños que se quedaron en los pueblos....
La Mixteca es la principal región expulsora de mano de obra existente en México y la más pobre del país... La mayoría de los mixtecos jornaleros se contrataban para la pizca de tomate y naranja en Tamaulipas,o para trabajar a la zafra en Veracruz y Morelos, al corte de algodón en Sonora y Sinaloa, o como albañiles en el Distrito Federal y en su mayoría se iban a los campos hortícolas de los Estados Unidos...Pero ahora se lo piensan porque pueden ser asesinados por los guardias paramilitares que bajo la pantalla de ser "narcos",se dedicans a evitar que entren inmigrantes ilegales a USA,sicarios de los gringos racistas,que matan a los jornaleros indígenas y los entierran en fosas clandestinas en la amplia llanura tamaulipeca...
Pero en los años 60s del siglo pasado, los mixtecos aún se se dedicaban a las labores agricolas de sus ejidos y había algunos que se formaban como maestros,o técnicos agrícolas,como era el caso de Raúl Cabañas,que como otros de su pueblo,estaba conciente de que el problema de la desigualdad y de la pobreza en su país podía encontrar solución a partir de las fuerzas de las mismas víctimas de esa desigualdad y pobreza.
Porque el paternalismo gubernamental que habían sufrido los pueblos indígenas desde las encomiendas de los curas del virreinato,hasta los tiempos en los que se llamaba "tata" al presidente,como si fuese un padre todo poderoso,y no un servidor público, habían deformado brutalmente la conciencia individual y colectiva del pueblo de la lluvia, que ya había perdido la sensibilidad con relación a las condiciones paupérrimas en que vivía…por eso,según Raúl y otros comunistas mixtecos,el remedio a sus grandes males comunitarios,era echando mano a sus propias fuerzas.
Y
es que en esa zona de la Sierra Madre del Sur,el clamor de justicia y
libertad de los mixtecos es eterno,ya que su sangre está mutada por los
genes indómitos del águila y de la serpiente de cascabel...Quizá por eso,allá,en donde los ocasos del sol rozan los rostros, los movimientos indígenas alimentaron desde siempre las guerrillas libertarias...(Y por ello fué que el Partido Comunista Soviético basandose en la Internacional del 30, dió apoyo a todos los movimientos campesinos, indígenas y agrarios de los 60s, "como legitimas formas de lucha contra los latifundistas,los curas, los caciques y los burgueses cleptócratas,ladrones de tierras y criminales..".)
Uno de los tios maternos de Raúl, un campesino llamado Silvestre Abacuc Barrientos,les dió posada a Joao y a Raúl en su estancia en esas tierras...En la pequeña casa de muros de adobe y techos de palma,malvivían Silvestre,su mujer Baldomera Rojas Román,prima del maestro Genaro,y seis hijos.
Silveste y dos de sus hijos mayores, se alqulaban como peones por por 5 pesos, en jornadas de 10 horas por día,mientras Prisciliano,el hijo mayor estudiaba para ser maestro,en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa,misma donde estudiaron también los tíos más afamados de la familia,y que fué un semillero de luchadores sociales,que luego formaron la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR),que fué la organización guerrillera más importante de México, lidereada por el maestro Genaro Vázquez Rojas, junto con Lucio Cabañas Barrientos,y que tenía en sus filas a más de 70 guerrilleros,armados y entrenados,y que junto con la Líga 23 de septiembre,buscaron,a costa de sus vidas,la libertad y la justicia para todo un país que hoy ya los ha olvidado...
Baldomera,con un embarazo de 8 meses,hacía un pozonque que embrujó a Joao.
El Pozonque,en mixteco,significa vapor,aroma...asi que el poz-ön, se traduce literalmente como "perfume",y es que esa bebida fría y aromada,preparada con cacao molido en polvo que se bate en frío y se le agrega masa de maíz desleída. y miel,es deliciosa...Y Bladomera hacía una gran olla para venderlo en el mercado de la región,y su olla copetaba espuma para antojar a sus clientes. Y es que Bladomera era una mujer de trabajo,pues lo mismo se ocupaba de mercar su pozonque ,que hacía con hermosos diseños mixtecas,recuerdo mudo del tesoro artístico de sus ancestros, unas delicadas pulcerillas,o pendientes y rosarios, con navajillas de obsidiana,pedernal,o concha,alabastro y hueso,para mandar a los hijos pequeños a vender los domingos en el atrio de la Iglesia,y por último,ya cuando todos dormían,Bladomera se ponía a moler el cacao en su metate de piedra,para luego dar a vender la pasta a los parientes de Oaxaca, y es que esa mujer quería tener el suficiente dinero para que todos sus hijos estudiaran...

Y Baldomera se daba tiempo para cultivar en su pequeño ejido ayudada por su marido y sus hijos, varias especies de chile, frijoles, calabaza, cacao y el maíz imprecindible para que su familia no padeciera hambre...
Por todo ello,Joao admiraba a Baldomera,y ambos se habían hecho muy buenos amigos,y es que compartían,además,el interés por la medicina. Los mixtecas siempre han sido sabios para usar las virtudes curativas de su entorno vegetal y animal,curando enfermedades que ellos atribuyen a la perdida del alma,al mal de ojo,a los malos aires,y a los daños causados por la brujería. Y Baldomera era muy entendida en esa medicina mixteca,y sabía que muchas enfermedades eran causadas por el mal clima,o por alimañas casi invisibles que volaban como el polvo,y sabía del uso de plantas para curar lombrices,y que aliviaban el vitiligo y el dengue... Y por sus saberes es que mucha gente de las rancherías se iba a pedirle consejo,y le dejaban a cambio huevos,azúcar,plátanos...Así que lo que Joao sabía de medicina occidental le servía a Baldomera,y lo que ella sabía le interesaba a él,y ambos aprendían uno del otro,y por eso su amistad se estrechó a tal grado,que Baldomera hizo unos pendientes y una pulcerita con cuentas de concha y obsidiana,para que Joao lo diera a Lucía como dote matrimonial a la usanza mixteca...(Y mi mamá conservó esos regalos toda la vida.).
Y así eran los días para Silvestre y Baldomera,hasta que un chivato dió el soplo al gobierno mexicano de que unos grupos insurgentes estaban entrenando con armas en la montaña... Así que ese otoño del 66,un pelotón del ejercito mexicano penetró en la Costa Grande de Guerrero pretextando acciones sociales... aunque de inmediato,y de modo sumamente discreto,emprendió una guerra de baja intensidad contra la "insurgencia armada" o lo que se le pareciera en esas tierras de Vázquez y de Cabañas...
Y
cuando en el otoño del 66, Genaro fué detenido por la policía de
Guerrero, a las puertas de la Central Campesina Independiente, en la
ciudad de México y conducido a Chilpancingo, capital de Guerrero para
ser torturado y metido preso en la cárcel de Iguala,( de donde fué
liberado por un comando armado, el 22 de abril de 1968),cuando fué preso
Genaro,el gorila Díaz Ordáz aprovecho para enviar a un grupo de
soldados ebrios y marihuanos a la montaña mixteca, que en menos de una
hora quemaron la milpa de Baldomera,mataron de varios balazos por la
espalda a Silvestre y a su hijo el que estudiaba para maestro,y a
Baldomera la magrearon y luego le ensartaron el vientre de 8 meses de
embarazo con una bayoneta...y los zardos,cumplido su crimen, se fueron a
buscar más "comunistas",dejando a los niños llorando aterrados a la
vera del camino, junto a su padre y hermano muertos y a su madre
agonizante bajo la primera lluvia del temporal...
Pueden haber sentido interes, aburrimiento, tristezas, incredulidad. y supongo que quizas alguno se sientan identificado. En lo personal me encanto la narrativa y helo aqui.......
Alondra 9-23-2011




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