La culpa torturaba
mucho mas que el castigo
cual aguijones sordos;
desgarrando.
No existia' un consuelo
por aquel desvario
que roso la locura
por amarlo.
Como quien suplicara,
pidiendo un latigazo;
en las espaldas palidas
de mi cuerpo...
el dolor no importaba
eran solo pedazos,
pedazos pequeñitos
por meterme en tu cuerpo.
Nisiquiera el perdon
servira' de consuelo
pues quede' sentenciada
por los siglos y el tiempo.
by:bohemiaperegrina

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